Ósmosis inversa

De todos los procesos de filtración, la ósmosis inversa es la que consigue una mejor calidad del agua filtrada. En las membranas de ósmosis inversa los procesos de separación se producen por difusión del agua y, al contrario que otro tipo de filtraciones, no presenta poros en su estructura que permitan el paso de otros compuestos contaminantes. Por esa razón permite la separación de sólidos suspendidos, sólidos coloidales así como sustancias orgánicas e inorgánicas completamente disueltas.

Para este propósito, una parte del agua, la llamada corriente de permeado, es capaz de atravesar la membrana mediante la presurización de la misma. Los contaminantes quedan retenidos sin atravesar la membrana, en la corriente de concentrado. La proporción de permeado y concentrado obtenidos se ve influenciada por la presión ejercida y por el tipo de membrana de ósmosis inversa seleccionada.

Hoy en día existe una gran variedad de tipos de membrana en el mercado, que difieren en su capacidad de retención de distintos compuestos presentes en las aguas residuales. WEHRLE selecciona específicamente el tipo de membrana en función de los requisitos particulares, a fin de permitir el mayor rendimiento de permeado posible con un bajo consumo de energía.

La ósmosis inversa logra un alto grado de pureza en la corriente de permeado. Esta tecnología se usa tradicionalmente para el tratamiento de agua potable o la producción de aguas de calderas. En el tratamiento de aguas residuales se suele aplicar como etapa posterior a un tratamiento biológico o también como tratamiento directo de aguas residuales de alta carga, como por ejemplo los lixiviados. Dado que se trata de un proceso de separación se requiere una solución adecuada para la gestión de los concentrados generados.

Disponibilidad inmediata
WEHRLE suministra plantas de ósmosis inversa preinstaladas en bastidor de acero o llave en mano en contenedor de transporte marítimo. Si es necesario, todos los componentes se pueden instalar dentro del propio contenedor, de forma que no se necesitan instalaciones ni edificios auxiliares y la planta está lista para su uso inmediatamente después de la conexión de las conducciones de entrada y salida de la misma.

Tratamiento flexible de aguas residuales
La cantidad y el grado de contaminación de las aguas residuales tiene con frecuencia variaciones. El caudal de la planta de ómosis inversa se puede ajustar de forma continua entre el 30 % y el 100 % de la carga hidráulica máxima. Si las exigencias de vertido son muy altas, el tratamiento se puede también realizar en varias etapas. WEHRLE ofrece plantas de hasta 3 etapas consecutivas de filtración. En momentos de bajo caudal, las etapas adicionales se pueden parar, lo que permite ahorrar costes de operación.

Bajo coste de reposición de membranas
WEHRLE usa en sus plantas de ósmosis inversa módulos de membrana enrollada en espiral ya que este diseño permite una mayor superficie de membrana en el menor espacio. Hoy en día los módulos de membrana en espiral se producen de forma estándar por distintos fabricantes, por lo que el cliente no está obligado a comprar sus membranas a un proveedor particular para la renovación de las mismas.

Simplicidad de operación
WEHRLE suministra plantas de ósmosis inversa con un alto grado de automatización y elevada facilidad de uso en comparación con productos de la competencia. Las plantas disponen de una interfaz gráfica intuitiva que supervisa los parámetros esenciales del proceso y regula todas las funciones de control. Si se requiere por parte del cliente, equipamos nuestras plantas con funcionalidades adicionales que facilitan aún más la operación: control remoto, lavado de membranas completamente automatizado, notificación por SMS,...